He notado cierto condicionamiento y una tendencia reduccionista en la mayoría (no en todos) los dispensacionalistas tradicionales (DTs). Cada vez que hablo del reino de Dios y sus aspectos espirituales presentes, la mayoría de los DTs —especialmente quienes no provienen del linaje de McClain y Pentecost— exhiben las siguientes tendencias reduccionistas:
1. Reino de Dios = Israel
Esta tendencia limita el reino exclusivamente a Israel. Para quienes sostienen esta posición, el reino fue prometido a Israel y para Israel; en consecuencia, la iglesia no comparte ninguno de sus beneficios. Argumentan que el reino prometido en el AT es enteramente israelita y que la iglesia no tiene nada que ver con él, puesto que la iglesia es un misterio revelado únicamente en el NT, mientras que el reino fue revelado en el AT.
Afirman que Jesús en Mateo 13 no vincula el reino con la iglesia. Para excluir a la iglesia de las promesas del reino, la mayoría de los DTs sostiene que el reino en Mateo 13 ni siquiera es el prometido en el AT; sugieren que Jesús cambió su significado a una "forma misteriosa" del reino, en lugar de revelar misterios acerca del mismo reino. Curiosamente, pasan por alto que la iglesia reinará con Cristo en el reino milenial. Como señalan McClain y Pentecost, el programa del reino comienza en Génesis 1, no con David ni con Abraham.
2. Reino de Dios = Pacto Davídico
Esta es una segunda tendencia: cuando argumento que los aspectos espirituales del reino —la inhabitación del Espíritu, la regeneración— son realidades presentes hoy, la respuesta frecuente es: "El reino davídico no está presente". Esta expresión revela que la persona cree que el reino prometido se agota por completo en el pacto davídico —un reduccionismo flagrante.
El programa del reino abarca mucho más que el pacto davídico, el cual se enfoca principalmente en los aspectos administrativos y políticos (el linaje del Rey). Existen numerosos elementos espirituales del reino en Isaías, y el nuevo pacto en sí mismo forma parte del reino. Más aún, el pacto abrahámico ya contiene elementos relacionados con el reino. Este reduccionismo impide que la mayoría de los DTs vea que los beneficios presentes del nuevo pacto son parte de la esencia del reino, no algo ajeno a él. También me distancio aquí de los Dispensacionalistas Progresivos (PDs), pues considero que los aspectos presentes hoy están vinculados al nuevo pacto, no al pacto davídico (Jesús en el trono de David).
3. Hermenéutica del "Todo o Nada"
He notado otra tendencia que llamaré hermenéutica del "todo o nada": la idea de que, para que un reino sea "presente", todos sus aspectos deben estar presentes simultáneamente, o de lo contrario nada del reino está presente. Esta mentalidad de "todo o nada" se aplica curiosamente solo al reino; la mayoría de los DTs acepta que algunos aspectos del nuevo pacto son presentes mientras que otros son futuros, pero se niegan a conceder ese mismo matiz al reino. Es evidente que Jesús no practicaba esta hermenéutica del "todo o nada" (Lucas 4:17-21).
4. Reduccionismo Político
La mayoría de los DTs también cae en un reduccionismo político. Argumentan que ningún aspecto del reino está presente porque el reino es fundamentalmente político. Como no vemos a Jesús sentado políticamente en un trono en Jerusalén gobernando a Israel y al mundo hoy, concluyen que ningún aspecto del reino prometido está presente. Esto ignora el hecho de que los beneficios del nuevo pacto ya están activos.
5. Nuevo Pacto ≠ Reino de Dios
Relacionada con el punto anterior está la posición de que el nuevo pacto contiene elementos necesarios para entrar al reino, pero que no forma parte del reino prometido en sí mismo. Este es otro fruto del reduccionismo. Si bien las bendiciones del nuevo pacto son ciertamente prerrequisitos para entrar al reino (Juan 3:3), también son bendiciones que fluyen del programa del reino prometido.
6. Reino de Dios = Milenio
Dije que existen aspectos presentes del reino, y alguien me respondió: "No estamos viviendo en el Milenio. El Milenio no ha llegado". Lo curioso es que yo nunca afirmé que estamos en el Milenio. Soy premilenial. Pero esto ocurre a causa de otro reduccionismo que sostiene la mayoría de los teólogos dispensacionales. Este reduccionismo no se da únicamente respecto a los aspectos presentes, sino también a los futuros. Para ellos, el reino de Dios se agota en el Milenio. Sí: el reino que la Biblia declara ETERNO queda reducido al Milenio (idea de Ryrie, en la que la filosofía de la historia culmina en el Milenio). El Estado Eterno es también una fase del reino eterno prometido en el AT.
7. Programa del Reino vs. Manifestación del Reino
Este es quizás el problema más serio y el que más obstaculiza el diálogo. Creo que incluso McClain, Pentecost y Vlach —el linaje que sigo— no llegaron a comprender plenamente esta implicación. Cuando hablo de los aspectos presentes del reino dentro de mi teología, me refiero a los aspectos presentes del programa del reino que comenzó en Génesis y se extiende hasta hoy. No me refiero a la manifestación física y política del reino. Por tanto, ¿es el nuevo pacto parte del programa del reino (más que de la manifestación del reino) iniciado en Génesis 1? Sí, lo es. En consecuencia, disfrutamos hoy de beneficios presentes de este programa del reino. Esa es la implicación de la teología de McClain, Pentecost y Vlach.
En la teología de McClain, Pentecost y Vlach, el reino funciona como la categoría abarcadora —el tema unificador de las Escrituras—. Por lo tanto, el proyecto del nuevo pacto es una parte integral del programa del reino. Si los beneficios del nuevo pacto están presentes hoy, se sigue por implicación que estos son beneficios ya activos del programa del reino.
Conclusión
Lo que denomino el "Reino Presente" hoy es sencillo: los beneficios del nuevo pacto. A diferencia de algunos PDs que hablan de beneficios davídicos presentes (como Jesús en el trono davídico), yo me refiero únicamente al nuevo pacto. Solo cuando alguien me convenza de que el nuevo pacto no forma parte del programa del reino que comenzó en Génesis 1, dejaré de afirmar que el reino de Dios ya tiene aspectos presentes.
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Autor
Leonardo A. Costa
Investigador y escritor que explora el dispensacionalismo desde una perspectiva progresiva, con una profunda apreciación por el legado de la tradición.
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